La mejor leña para la chimenea es la dura, es decir, de encina o roble. Pero como a veces puede no ser fácil encontrar estas clases, dos otras buenas opciones es la de olivo o naranjo.
En lo que a la leña de pino se refiere, ésta es más adecuada para encender el fuego.
Sobretodo, se desaconseja el uso de maderas barnizadas para evitar vapores tóxicos.